Hay pacientes que llegan a una clínica dental para resolver un problema concreto y terminan convirtiéndose en parte de su historia. Es el caso de María Cano Viedma, que conoció Clínicas Dentales Dr. Nasimi en 2014 y, más de diez años después, continúa confiando en el mismo equipo para cuidar de su salud bucodental.
Su historia comenzó de una forma sencilla. Cada día pasaba frente a la clínica camino de la estación de tren. En aquel momento llevaba tiempo sin acudir al dentista y sabía que necesitaba varios tratamientos.
«Pasaba por delante todos los días y un día decidí entrar para pedir información y un presupuesto», recuerda.
Como hacen muchos pacientes antes de tomar una decisión importante, María comparó distintas opciones de la zona. Sin embargo, hubo algo que marcó la diferencia desde el principio.
«Los presupuestos eran parecidos, pero aquí encontré algo diferente: confianza. Me explicaron todo con claridad y sentí que estaba en buenas manos.»
Aquella primera impresión positiva no tardó en confirmarse. Desde el primer día encontró un equipo cercano y profesional que le transmitió tranquilidad.
«Me sentí cómoda desde la primera visita. Siempre me han tratado con mucha cercanía y profesionalidad.»
A lo largo de estos años, María se ha realizado numerosos tratamientos: implantes, coronas, empastes y diferentes procedimientos de mantenimiento que le han permitido conservar su salud bucodental en las mejores condiciones posibles.
Sin embargo, su historia tuvo un momento especialmente delicado. Los dos primeros implantes que le colocaron fueron rechazados por su organismo, una situación poco frecuente pero que existe, y que genera mucha incertidumbre en quien la vive.
«Fue una situación que me preocupó mucho. Cuando algo así ocurre, surgen muchas dudas y temores.»
Lo que podría haber supuesto una pérdida de confianza acabó provocando justamente el efecto contrario.
«Ahí fue donde realmente vi la calidad humana y profesional del Dr. Nasimi. Tuvo muchísima paciencia conmigo, me explicó todo lo que estaba ocurriendo y me acompañó durante todo el proceso. Nunca me sentí sola ni desatendida.»
María reconoce que aquella experiencia fue determinante para reforzar la confianza que había depositado en la clínica.
«Es fácil confiar cuando todo sale perfecto, pero cuando aparece un problema es cuando realmente ves cómo trabaja un profesional. Gracias a la forma en que gestionaron todo, seguí confiando en ellos y aquí sigo más de diez años después.»
Actualmente continúa acudiendo regularmente a sus revisiones y tratamientos, manteniendo la misma relación de confianza que comenzó en 2014.
«Lo sigo recomendando siempre que tengo ocasión. Tengo una boca complicada y continúo realizando aquí mis revisiones y tratamientos. Ya conozco a todo el equipo y para mí son mi clínica de confianza.»
Después de más de una década como paciente, tiene claro qué es lo que más valora.
«La atención, la cercanía y la paciencia que han tenido conmigo durante todo este tiempo. Siempre me han hecho sentir escuchada y acompañada.»
Cuando le preguntamos qué consejo daría a alguien que está buscando una clínica dental, su respuesta es inmediata.
«Que busque profesionales que le transmitan confianza. Yo los encontré aquí hace más de diez años y por eso sigo viniendo. Cuando encuentras un equipo en el que confías de verdad, ya no necesitas buscar más.»
Historias como la de María recuerdan que la odontología no consiste únicamente en tratamientos y tecnología. También se construye sobre la confianza, el acompañamiento y la tranquilidad que siente un paciente cuando sabe que, pase lo que pase, no va a estar solo.
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